Luego demás de un mes del Paro Nacional en el que bloqueos en carreteras nacionales y vías locales continúan en diversas partes del territorio, la situación para pacientes de diversas enfermedades crónicas, de alta complejidad o de cuidado especial es crítica. Así lo señalaron voceros de Acopel, Fundem, OICA, Pacientes Colombia, RASA y Salud Querida, organizaciones de la sociedad civil cuya misión es dar apoyo a las personas que luchan contra alguna patología.

Denis Silva, vocero de Pacientes Colombia, movimiento Social conformado por 193 Organizaciones de la Sociedad Civil que representan a pacientes con enfermedades crónicas y de impacto social, señaló que es necesaria la creación de corredores humanitarios para que los pacientes puedan continuar con sus tratamientos. Indicó que existen casos de pacientes trasplantados que corren riesgo de perder su órgano producto del desabastecimiento de medicamentos.

“Si bien ha habido avances en el desbloqueo de algunas vías, esto aún no es generalizado en todo el país, y tampoco hay garantías de que vaya a ser permanente. Por eso necesitamos de una solución urgente a la situación como lo son los corredores. Por otro lado, hacemos un llamado a las EPS para que el contexto actual no se convierta en un pretexto para no atender o suministrar medicamentos a los pacientes, si ya los tienen disponibles”, expresó Silva.

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Por su parte, Alejandra Toro, vocera de las asociaciones Salud Querida y Fundem, a través de las cuales se apoyan pacientes con cáncer y Esclerosis Múltiple, entre otras enfermedades, alertó que, especialmente en Cali, personas con cáncer de mama y próstata ya no cuentan con el suministro de medicamentos que necesitan tomar diariamente para evitar el desarrollo de metástasis.

Toro también señaló que un grupo de pacientes en Zipaquirá, Cundinamarca, han tenido que recurrir a la Cruz Roja para lograr pasar los puntos bloqueados y así poder desplazarse a cirugías vitales e inaplazables como mastectomías. “A esto se suma que las UCI están copadas producto del tercer pico de la pandemia, el cual se ha alargado producto de la falta de autocuidado. Necesitamos urgentemente una tregua para que el pico pueda bajar. La falta de cordura y conciencia está provocando una mortalidad muy grande”.

Gustavo Campillo, presidente de la Fundación Red de Apoyo Social de Antioquia (RASA), afirmó que la situación es crítica para pacientes renales que necesitan diálisis, y para algunos de los que sufren enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide, ya que necesitan tratamientos presenciales. Indicó que las principales problemáticas son el desabastecimiento generalizado de medicamentos nacionales e importados, la imposibilidad de médicos y pacientes de transportarse, la suspensión de cirugías y el constante cierre de servicios por parte de las EPS.

“Hemos optado por recomendarle a los pacientes que se requieren movilizar imprimir la cita médica, la orden de tratamiento y hasta la historia clínica para que, cuando se encuentren con bloqueos, puedan convencer a los manifestantes para que los dejen pasar. Necesitamos hacer una reflexión sobre la situación y establecer una solución de movilidad de inmediato para medicamentos, médicos y pacientes”, señaló Campillo.

Para pacientes de enfermedades huérfanas el panorama también es crítico, según Luz Victoria Salazar, directora ejecutiva de la Asociación Colombiana de Pacientes con Enfermedades de Depósito Lisosomal (ACOPEL), que apoya alrededor de 850 personas con este tipo de patologías. Según Salazar, hasta el 40 % de los pacientes con mucopolisacaridosis, un grupo de enfermedades metabólicas hereditarias causadas por la ausencia o el mal funcionamiento de ciertas enzimas, han tenido que suspender los tratamientos por desabastecimiento en los medicamentos.

“Hemos tenido reportes de pacientes, incluyendo menores de edad, que viven en zonas rurales o municipios apartados de las grandes urbes que han requerido hasta de dos semanas para trasladarse y recibir la atención que requieren de manera urgente. Esto es algo que se vive principalmente en Valle, Cauca, Nariño y Huila. Asimismo, los que están en ciudades capitales como Bogotá y Cali tienen serias dificultades para desplazarse a través del transporte público porque no está en funcionamiento”.

Herney Cuartas, del Observatorio Interinstitucional de Cáncer de Adultos (OICA), indicó que la parálisis en el Valle del Cauca impacta al resto del país porque en Cali se concentra un número significativo de instituciones especializadas en atender pacientes de alta complejidad. De hecho, dio a conocer un caso en la ciudad de Armenia que no ha podido recibir un medicamento de uso controlado por temas logísticos producto de los bloqueos en el Valle; así como la imposibilidad de cumplir con citas agendadas en la ciudad de Cali por no poder ingresar a la ciudad por vía terrestre”.

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“El cáncer es una enfermedad que no da espera. Tenemos casos en Cali en el que las personas deben hacer recorridos de clínica en clínica para poder obtener sus medicamentos  y tener una continuidad en el tratamiento. Asimismo, los pacientes que requieren de hemodiálisis día de por medio se han visto afectados por la falta de insumos necesarios para llevarla a cabo, no solamente dentro del Valle del Cauca, sino también en otros lugares del país”, afirmó Cuartas.

En ese contexto, Silva, de Pacientes Colombia, concluyó: hacemos un llamado urgente al Comité Nacional del Paro, a la población civil que participa de los bloqueos, al Gobierno Nacional, a la fuerza pública, al Ministerio de Salud, a los entes de control y a la Defensoría del Pueblo, para que continúen encontrando una solución urgente que garantice el mantenimiento de los derechos constitucionales y fundamentales a la vida y a la salud, que se ven vulnerados a raíz de los bloqueos generados por la situación actual.

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