Humanización en la unidad de cuidado intensivo

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Unidad de cuidados intensivos - Formula Medica
Unidad de cuidados intensivos - Fórmula Médica / Foto tomada de www.youtube.com
  • En la Unidad de Cuidados Intensivos, UCI, pretender el bienestar del paciente debería ser actualmente un objetivo tan primordial como su curación, y más importante aún, si la curación no es posible.
  •  “70% de los familiares de pacientes ingresados en UCI presentan ansiedad y hasta un 35% depresión”. 

La Unidad de Cuidados Intensivos, UCI, o también conocida como Unidad de Cuidados Críticos, UCC, es un servicio hospitalario especial destinado a pacientes que presentan un cuadro clínico  grave, que pone en riesgo su vida, por lo que requieren un  monitoreo permanente y riguroso  de signos vitales, intervenciones terapéuticas como ventilación asistida y uso de tecnologías y medicamentos de última frontera.

Debe considerarse que la UCI, es un lugar donde se preserva la vida, pero también es un escenario que genera gran ansiedad en los pacientes que se enfrentan a enfermedades graves. Es por ello que el espacio debe adaptarse tanto en el diseño como en la organización para lograr humanización  del servicio, Es indispensable contar con los más altos dispositivos tecnológicos, y con profesionales muy calificados y especialmente entrenados, que brinden bienestar, privacidad y comodidad a los pacientes y a sus familias: “Se debe rediseñar la práctica clínica para que la atención en la UCI sea más confortable y humana”.

“En los últimos 20 años, el desarrollo tecnológico en las unidades de cuidados intensivos, UCI, ha servido para mejorar la supervivencia, de tal manera que las cifras de mortalidad de los pacientes se ha reducido a menos del 10%. Sin embargo, esta tecnificación ha dejado en un segundo plano a la persona. Tanto a los pacientes y familiares, como a los profesionales. La palabra «humano» se ha ido haciendo atronadoramente muda, como la H”.

Cabe resaltar que en ocasiones, la Unidad de Cuidados Intensivos se convierte en una especie de búnker, donde se priva al paciente en situación crítica y a sus familiares de permanecer en contacto, algo que puede llevar a empeorar la situación del paciente. La falta de contacto provoca estrés y es la humanización lo que ayuda a que los pacientes en estado crítico controlen la ansiedad, “es el caso de pacientes coronarios críticos, con régimen de visitas abierto, que permite experimentar una  menor incidencia de edema agudo de pulmón y shock cardiogénico”

María del Pilar Paipa Campos, enfermera especialista en cuidado crítico y coordinadora de la UCI Médica de la Fundación Cardioinfantil asegura que “no se puede olvidar que junto al paciente está la familia dentro del modelo actual de atención, que debe estar encaminado siempre al cuidado con humanización, en el cual  se entienda al paciente y a la familia desde una perspectiva holística. Al incluir a las familias como parte del cuidado del paciente, mejora el estrés que suelen generar estas situaciones clínicas. El hecho que los pacientes estén acompañados por sus seres queridos permite incrementar la tranquilidad y la seguridad, que se refleja en la de recuperación.”

La UCI requiere de una atención centralizada (enfocada) en el paciente, que provea beneficios  y mejoría del estado de salud del paciente. Resulta importante considerar en su totalidad a todas las personas que están involucradas en esta área de las instituciones prestadoras de servicios salud, las cuales deberían responder a las preferencias individuales, creencias y necesidades, tanto del paciente como de su núcleo cercano.

De acuerdo con la especialista: “la información clara y oportuna es la mayor necesidad de los familiares del paciente crítico. Sin embargo, no sólo es importante el hecho de proporcionar información por parte de los profesionales, sino la manera en que es transmitida. Del médico esperan información sobre las condiciones, el pronóstico y sobre el tratamiento preciso, al menos una vez al día. Por parte de la enfermera existe necesidad de conocer los cuidados diarios requeridos por el paciente, las razones para la elección de los tratamientos,, el equipo y el trabajo interdisciplinario que se presenta en la unidad”.

La enfermera María del Pilar Paipa resalta algunos aspectos básicos de comunicación que buscan hacer más eficiente el proceso de contacto entre el equipo de salud y los familiares internados en la Unidad de Cuidado Intensivo:

  • Se debe incentivar expresar las emociones y los temores.
  • El familiar lleva la iniciativa: solo él puede indicar lo que puede o quiere saber durante las distintas etapas de la enfermedad de su ser querido.
  • Respetar los derechos del familiar: se debe procurar tener congruencia informativa, es decir, se tiene derecho a saber la verdad y también a ignorarla, si no se quiere o no se puede compartir. Las necesidades de cada familiar deben ser la medida de cuánta información proporcionar en cada momento.
  • Transmitir siempre esperanza: una expectativa de futuro positiva en relación a un deseo. Cuando el paciente se encuentra en fase terminal se le puede ayudar al familiar a percibir otro tipo de esperanza a corto plazo. Del mismo modo, es importante evitar, las falsas expectativas, ya que un engaño puede generar en el enfermo y su entorno una sensación de soledad profunda.
  • No desatender la expresión de emociones y su impacto: cada persona va a expresar sus necesidades de forma diferente, en función de sus mecanismos de defensa frente a situaciones que se perciben amenazantes, ya sea a través del silencio u otras conductas exigentes. Aunque la situación más común es que se muestren pistas o señales para que el personal de atención las capte y actúe en consecuencia.

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