En Colombia, más de la mitad de los pacientes con Hepatitis C, aún no han sido diagnosticados

Hepatitis C - Formula Medica
Hepatitis C - Formula Medica

En el mundo más de 150 millones de personas padecen hepatitis C

*En Colombia hay aproximadamente 500 mil personas infectadas.
* En la mayoría de los pacientes infectados con este virus se desarrolla hepatitis C crónica.
* Las actuales alternativas de tratamiento, ayudan al cuerpo a deshacerse del virus y reducir el riesgo de cirrosis y cáncer de hígado

La hepatitis C es una infección causada por un virus que afecta el hígado, y se calcula que en el mundo hay más de 150 millones de personas que padecen esta patología. Según el doctor John Edison Prieto, gastroenterólogo y hepatólogo, en Colombia hay aproximadamente 500 mil personas infectadas, lo que representa un problema de salud pública al que hay que prestarle atención oportuna y adecuada.

Aunque en algunas personas la infección solo dura algún tiempo, en la mayoría de los pacientes infectados con este virus se desarrolla hepatitis C crónica, de ahí la importancia de un tratamiento adecuado, pues esta enfermedad puede causar daños en el hígado e impedir su correcto funcionamiento, desencadenando enfermedades adversas como cáncer, insuficiencia hepática, trasplante de hígado e incluso la muerte.

¿Cuáles son las señales de alarma?

El doctor Prieto asegura que “el 90 % de los casos de esta patología son asintomáticos, sin embargo cuando se presenta alguna señal, se debe a la presencia avanzada del virus dentro del organismo afectando el hígado. Algunos pacientes pueden presentar un cuadro clínico con síntomas como”:

* Dolor e hinchazón abdominal
* Heces de color arcilla o pálidas y orina turbia
* Fatiga
* Fiebre
* Picazón
* Ictericia (Pigmentación amarilla de la piel y mucosas)
* Inapetencia
* Náuseas y vómitos

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el 85 % de las personas que padecen una infección inicial contraen una enfermedad crónica, aproximadamente un 20% contraen cirrosis y 5% mueren por cirrosis o cáncer del hígado.

Factores de Riesgo

El doctor Prieto asegura que la hepatitis C es un virus de transmisión parenteral, es decir que se adquiere por contacto directo con tejidos y sangre. Agrega que “la forma más relevante de adquisición de hepatitis C es la transfusión de sangre, consumo de drogas inhaladas e inyectadas, pacientes en hemodiálisis, punciones con agujas contaminadas con el virus, por vía sexual, transmisión prenatal, o inclusive por trasplante de órganos”.

Otros factores de riesgo están asociados a cualquier contacto de la piel con una sustancia u objeto no adecuadamente desinfectado, por ejemplo personas que se hayan realizado alguna vez tatuajes, piercing, acupuntura o compartan máquinas de afeitar con otras. También existe un gran riesgo en pacientes hemofílicos, hijos y parejas sexuales de personas con hepatitis C.

¿Cómo se propaga el virus?

Luego de haber adquirido el virus por alguna de las anteriores razones, éste entra a las células del hígado, va al núcleo, utiliza su material genético, se replica y sale en grandes cantidades dañando la célula hepática, proceso que se repite constantemente. “La célula hepática es el asiento de la replicación permanente de la hepatitis C, esta gran producción de partículas virales terminan destruyendo las células hepáticas y en la medida en que estas células mueren se produce un daño paulatino del hígado manifestado en síntomas como ictericia, cansancio, fatiga, e inclusive fiebre”, argumenta el doctor Prieto.

La hepatitis C en Colombia

Aunque en el país no hay datos exactos, se calcula que existe una prevalencia aproximada del 1% (500 mil personas) siendo la contaminación con sangre la mayor causa de transmisión de hepatitis C, sobre todo en personas con transfusiones antes del año 1992. Según el hepatólogo Jhon Prieto “antes de ese año no se habían encontrado los anticuerpos para detectar el virus, a partir de ese momento la principal causa de transmisión ha declinado rápidamente y hoy en día se considera que las trasfusiones de sangre son completamente seguras”

Prevención

A pesar de que no hay vacuna de la infección de la hepatitis C, este virus se puede prevenir evitando:

* Inyecciones innecesarias y aplicadas en condiciones que no son seguras.
* Productos sanguíneos inseguros.
* Consumo de drogas ilícitas inyectables y el intercambio de material de inyección.
* Relaciones sexuales sin protección con personas infectadas por el virus de la hepatitis C.
* Intercambio de objetos personales punzocortantes que puedan estar contaminados.
* Tatuaje, perforaciones (piercing) y la acupuntura realizados con material contaminado.

Es importante el uso de guantes, lavado de manos por parte del personal de la salud que está en contacto constante con sangre.

Según el doctor Prieto en Colombia mucho más de la mitad de los pacientes con hepatitis no han sido diagnosticados, por lo que la prevención y el diagnóstico oportuno se puede desarrollar a partir de la pertinente consulta al médico, comunicando al especialista si en algún momento se ha inyectado o inhalado drogas alucinógenas, ha tenido otro tipo de hepatitis, se le han practicado trasfusiones de sangre antes de 1992 o ha presentado alguno de los síntomas como cambios en el color de los ojos y la piel.

Tratamientos Actuales

El doctor Prieto aseguró que los tratamientos para la hepatitis C han progresado de manera importante, pues el desarrollo científico ha permitido que se llegue a curar esta infección.

* 1991: tratamiento con interferón estándar con tasas de curación del 10%
* 1998: combinación de Interferón con Ribavirina, con resultados del 30% de cura.
* 2010: modificación de moléculas del interferón llamado interferón pegilado alfa 2-a, que dura más tiempo en la sangre, reduciendo la dosis. Este medicamento combinado con Ribavirina, alcanza una tasa de curación del 40%.
* 2011: nuevos tratamientos de la familia de inhibidores de la proteasa logran tasas entre un 70 y 84%.

Las actuales alternativas de tratamiento, ayudan al organismo a deshacerse del virus y reducir el riesgo de cirrosis y cáncer de hígado. Dependiendo del paciente, la curación total puede tardar entre 6 y 12 meses, sin embargo se requiere de controles durante y después del tratamiento.

Por último el especialista recomienda un control muy cercano y exacto con el médico, para desarrollar exitosamente el tratamiento y agrega que “el virus de la hepatitis C es un problema de salud pública, que es importante diagnosticar para prevenir los contagios y crecimiento de la población infectada”.

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