Dermatitis Atópica, una enfermedad que duele por fuera y por dentro

Dermatitis-Atopica - Formula Medica
Dermatitis-Atópica - Fórmula Médica
  • En casos severos, los pacientes se ven afectados por sus síntomas en el 50% de su vida anual, pues estos les generan aislamiento social e interferencia en las relaciones personales y laborales.

De acuerdo con la  doctora Natalia Hernández, médica especialista y presidenta de la Asociación Colombiana de Dermatología (AsoColDerma), la Dermatitis Atópica es una enfermedad de la piel que se caracteriza por presentar lesiones rojizas, engrosadas y que generan picazón. Estas  lesiones pueden aparecer en diferentes zonas del cuerpo, que varían según la edad del paciente. En lactantes suelen aparecer en las mejillas y durante la infancia en los pliegues de áreas como el cuello, las rodillas y los codos. Los adultos pueden manifestar la dermatitis en cualquier parte del cuerpo, pero suele ser más común en las manos y en la cara.

De acuerdo con el doctor José Manuel Carrascosa MD PhD, médico del  Departamento de Dermatología del Hospital Universitario Germans Trias i Pujol de Badalona “existen diversos grados de atopía, desde pacientes que presentan lesiones en unas pocas zonas del cuerpo, limitadas, que responden bien a los tratamientos tópicos, hasta otros que presentan afectación muy extensa y de forma persistente. En su conjunto, la dermatitis atópica es la enfermedad inflamatoria de la piel más frecuente en la infancia y una de las más habituales en la edad adulta. Su aparición se relaciona a estímulos muy diversos, tanto externos representados en el medio ambiente, como internos relacionados con el estrés.

¿Cómo afecta la calidad de vida esta condición médica?

“Los síntomas más frecuentes de la dermatitis atópica son el prurito, el picor, que no sólo condiciona una molestia persistente y un rascado a veces compulsivo, que a su vez provoca más lesiones en la piel, sino que inhabilita, en los casos más graves, las relaciones sociales, laborales, íntimas y dificulta un descanso efectivo.

Por otro lado, la visibilidad de las lesiones interfiere en las actividades sociales y personales de los pacientes conocidos como atópicos que padecen esta enfermedad por largos periodos de sus vidas”, explica el doctor José Manuel Carrascosa.

Por otro lado, la presidenta de AsoColDerma, señala que es muy importante consultar a un dermatólogo para elegir el tratamiento adecuado, especialmente si se tiene en cuenta que la Dermatitis Atópica afecta significativamente la calidad de vida del paciente, pues sus síntomas principales son el prurito (rasquiña) severo y que el paciente no duerme de manera reparadora. Además, debido a que la enfermedad es visible, el paciente puede ser víctima de discriminación o burla desde su temprana infancia hasta la vida adulta.

¿Cómo han evolucionado los tratamientos para esta condición?

Por su parte, la dermatóloga Dra. Natalia Hernández, explica que durante muchos años el tratamiento para la Dermatitis Atópica estuvo centrado en cremas antiinflamatorias, fototerapia y algunos medicamentos sistémicos con respuestas parciales. Por la desesperación que produce la enfermedad, muchos pacientes tienden a auto formularse corticoides parenterales con toda la toxicidad que esto implica.

Sin embargo, en los años recientes se ha abierto una esperanzadora ventana con nuevos medicamentos biológicos que tienen su acción principal en las moléculas implicadas en la enfermedad y que según estudios han mostrado en una alta eficiencia. Así mismo, están en desarrollo medicamentos tópicos que equilibran el sistema inmunológico para que el organismo se defienda de la enfermedad.

De acuerdo con el doctor José Manuel Carrascosa, los avances en las investigaciones apuntan hacia la ingeniería genética y la posibilidad de diseñar fármacos enfocados en puntos concretos de la misma. En Europa ya se empieza a vivir una revolución terapéutica nunca antes experimentada en dermatitis atópica, que puede evolucionar desde el uso de tratamientos antiinflamatorios inespecíficos y en general poco eficaces, hacia tratamientos selectivos, mucho más eficaces  y mucho más seguros.

  • Intolerancia a ciertas condiciones externas como el clima (muy seco o muy húmedo), el agua en exceso, los detergentes, el sudor, algunos materiales textiles, el polvo, entre muchos otros.
  • Por lo tanto se presenta la inflamación en la piel, la cual se manifiesta con enrojecimiento, piquiña y descamación. En casos severos, incluso, pueden aparecer bombitas con líquido o pus.

En otros sistemas del organismo estas intolerancias se presentan como rinitis, asma y conjuntivitis alérgica. De hecho, estas enfermedades suelen ir de la mano en una misma persona o en una misma familia.

 

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